NO hay excitación. Poca diversión más que “tener suerte”. Pocas tomas. La opción de tener K-K ganando al par J-9 está dentro de las posibilidades de lo matemáticamente esperado, y retirarse con K-K contra J9 sólo raramente, y cuando lo hacemos es por una buena razón – a lo mejor jugando desde la ciega contra el botón del dealer que levanta, o hace call, una levantada de vuelta luego que nos atraparon tratando de robarnos la ciega. Puede ser más excitante hacerlo con J-9 cuando en mesa hay K-Q-3-2, pero si sólo tienes cinco a uno en tu pila de fichas, esa “diversión” es costosa y te lleva al camino de la casa de los pobres.
El póker siempre tendrá diversión en su esencia. Aún jugadores profesionales que van día tras día a las mesas consideran que jugar al póker es más divertido que ser mineros de carbón o estar despachando gasolina. Pero la diversión no debe ser un fin en sí. El póker ganador se trata sobre ganar dinero. No es sobre ganar “unidades de diversión”. Personalmente, la mayor diversión en el juego es usar el dinero hecho fuera de las mesas. Los trabajos pueden ser divertidos, pero debes estar siempre haciendo el trabajo lo mejor que puedas, no enfocarte en como hacer que el trabajo sea divertido (o más divertido).
Si quieres jugar póker para hacer dinero interesante, como trabajo a tiempo completo o de medio tiempo, no hay nada malo en pensar que será más divertido que despachar combustible, pero encararlo como divertido o (que lo prohíba el cielo) como una cosa excitante para hacer es una mala forma de enfocarlo. Si quieres diversión, entonces inevitablemente querrás hacer cosas divertidas; jugadas raras por sólo hacerlo, “mostrarse”, tratar de obtener una carta milagrosa cuando las chances dicen que debes retirarte, solo porque esperar esa carta es más divertido que retirarse, etc.
Hay algo innato en las personas que hacen que quieran apostar por el underdog. Es más divertido, más excitante, más memorable. Pero es una mala política hacer que tu dinero apueste por el underdog cuando el precio de hacerlo es incorrecto.
Afortunadamente para nosotros que sabemos, y desafortunadamente para aquellos que caen presos de mirar al póker como una aventura, el póker en televisión enfoca inevitablemente mucha atención en lo llamativo y divertido, a costa de lo mundano. Cuando hay un drama en una mesa donde A-Q le está ganando a Q-6 en un flop A-6-2? Hay drama cuando Q-6 le gana a un par A-Q y se lleva el pozo con un Bluff – a no ser que analices lo que ocurrió. En el caso que estoy pensado, el Q-6 hizo una apuesta rutinaria que A-Q no podría hacer realizando call – y viendo más atrás en la mano; el A-Q jugó una mal la mano, dos veces. Esto era buen póker rutinario, pero se veía como un acto de excitación. Se veía divertido en la misma forma que subir a la montaña rusa o ver una película de terror.
Pero no se lo que ocurrió. Lo que ocurrió fue que un jugador habilidoso simplemente puso otra piedra, con cemento en una muralla creciente. Ese jugador pudo discernir la movida matemática e interpersonal que es correcta, que es su trabajo. A pesar que su mano era drásticamente más débil que la de su oponente, el no era el underdog. Hizo una apuesta sabiendo que su oponente no haría call. No hizo algo divertido. Hizo lo que su trabajo le pedía.



